Espacio entre vidas después de un suicidio.

Carmen.

Estaba todo oscuro, ninguna escena o imagen venia a mi mente, miraba de un lado a otro, no era una habitación ni ningún lugar, no era un sitio cerrado, la oscuridad era total, podía sentir mi cuerpo dentro de esta oscuridad, buscaba una salida, una respuesta, no sentía que estuviera atrapada, buscaba una salida pero sin desespero, al fin y al cabo era un sitio libre. No estaba con los pies en la tierra firme, tampoco puedo decir que volara, simplemente solo estaba yo, me movía dentro de esta oscuridad la cual no tenía fin, no me provocaba desasosiego, ni una paz especial era un sitio neutro. Cuando mi terapeuta me dijo, que le diera un nombre conteste LA NADA.

 

 

La nada dibujada por cinco personas diferentes en edad, sexo y clase social.